General de
Hombres Libres Augusto C. Sandino
El muchacho de Niquinohomo
"El hombre que de su patria no
exige más que un palmo de tierra para su sepultura, merece ser oído, y no sólo ser
oído, sino también ser creído", Augusto C.
Sandino
"¿Cómo se le ocurre morir por el pueblo?", preguntó el general José
María Moncada en su entrevista con el general Augusto C. Sandino. "El pueblo no
agradece; lo importante es vivir bien", dijo Moncada, tratando de convencer a Sandino
para que no se enfrentara a las tropas de la Marina de Guerra de Estados Unidos que en
esos días ocupaba militarmente el país.
Dejando a Moncada, jefe del ejército liberal y a quien los representantes del gobierno
estadounidense habían prometido hacerlo presidente de Nicaragua, Sandino se retiró con
sus tropas a la ciudad de Jinotega, y desde allí anunció por medios telegráficos, el 12
de Mayo de 1927, su decisión de combatir hasta las últimas consecuencias contra la
ocupación militar estadounidense.
Nicaragua estaba viviendo una guerra civil entre liberales y conservadores originada a
raíz que el general conservador Emiliano Chamorro derrocara al presidente Carlos
Solórzano, ante quien había perdido las elecciones presidenciales. En pocos meses de
contienda, la guerra se inclinaba a favor de los liberales. Las tropas estadounidenses
habían arribado a Nicaragua en 1926 a solicitud del gobierno conservador ahora encabezado
por Adolfo Díaz, impuesto por los propios norteamericanos en sustitución de Chamorro, en
un intento de "pacificar" el país.
Los militares estadounidenses ofrecieron a los jefes liberales dos opciones: firmar un
armisticio con la garantía que se convocaría nuevamente a elecciones presidenciales,
bajo las vigilancia de los marines estadounidenses; o hacer frente a las fuerzas de
ocupación quede inmediato entrarían en combate con los "rebeldes liberales" .
Moncada no dudó en aceptar la primera opción, y así lo comunicó a los jefes
estadounidenses. Todos los subordinados y las tropas bajo su mando aceptaban la
rendición. Todos, menos uno: Augusto C. Sandino.
Sandino fue un muchacho de baja estatura,. abstemio, tímido, que se convirtió en un
líder militar para oponerse a las actitudes entreguistas de la clase política
nicaragüense y a las "ambiciones imperialistas" del gobierno estadounidense en
Nicaragua.
Sandino nació el 18 de Mayo de 1895, en el poblado de Niquinohomo, en el departamento
de Masaya. Hijo del cafetalero Gregorio Sandino y la campesina Margarita Calderón, quien
recogía café en las propiedades de los padres de Gregorio.
La pobreza, privaciones y angustias que caracterizaron la infancia de Augusto C.
Sandino, fueron las mimas que en la sociedad nicaragüense de tintes feudales y
patriarcales han sufrido los llamados "hijos naturales" (es decir, fuera de
matrimonio). Cuando eran recibidos en la casa paterna, los hijos naturales estaban en la
obligación de trabajar en los distintos menesteres del hogar para retribuir su propio
sustento.
El mismo Sandino refirió a un periodista: " Abrí los ojos en la miseria y fui
creciendo en la miseria , aún sin los menesteres más esenciales para un niño y mientras
mi madre cortaba café, yo quedaba abandonado. Desde que pude andar lo hice bajo los
cafetales, ayudando a mi madre a llenar la cesta para ganar unos centavos. Mal vestido y
peor alimentado fui creciendo, o quizás fue por eso que no crecí. Cuando no era el café
era el trigo o el maíz lo que nos mandaban a recolectar, con sueldos tan mínimos y
tareas tan duras que la existencia era un dolor.
Sandino, llamado General de Hombres Libres por el intelectual francés Henry Barbusse,
logró reunir a campesinos, artesanos, profesionales en la formación del Ejército
Defensor de la Soberanía Nacional, mismo que la poeta chilena Gabriela Mistral denominara
"pequeño ejército loco", y combatieron durante seis largos años contra las
tropas estadounidenses de ocupación.
Entre 1931 y 1932 los combates entre sandinistas y marines estadounidenses alcanzaron
proporciones de guerra nacional. A excepción de la región del pacífico más cercana a
la capital, el resto del territorio nacional se ha convertido en escenario de las
incursiones de los guerrilleros de Sandino. La región de Las Segovias, en el norte del
país, está bajo el absoluto control de las fuerzas sandinistas. El 2 de Octubre de 1932,
tropas sandinistas ocupan el poblado San Francisco del Carnicero, en la costa norte del
lago de Managua y a tan solo unos cuantos kilómetros de la capital. Esta acción
conmociona a la ciudad, según constatan los despachos de la embajada estadounidense.
El primero de enero de 1933, las tropas de la Marina de Guerra de Estados Unidos
abandonan Nicaragua: han sido expulsadas por el Ejército Defensor de la Soberanía
Nacional, encabezado por Sandino.
Y conforme lo había prometido el héroe, de cesar las hostilidades militares apenas
saliera el último soldado invasor de tierra nicaragüense, Sandino comienza a negociar
los términos del desarme de su tropa, hecho que se realiza oficialmente el 2 de febrero
de 1933.
Pese a los abrazos de paz y las celebraciones, quedaba pendiente un punto no aclarado
para el general Sandino: el hecho que la Guardia Nacional (creada y entrenada por las
tropas estadounidenses) entraba a cumplir un papel de ejército de ocupación, que a lo
largo de todo el año 1933 hostiga, encarcela y has asesina a los desarmados ex
integrantes del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional .
Sandino decide realizar varios viajes a Managua para discutir con el presidente Juan
Bautista Sacasa esas dificultades, donde en distintas oportunidades declara a los
periódicos que considera a la Guardia Nacional como un ejército creado al margen de la
constitución política del país y de las leyes, resultado de un acto más de la ilegal
ocupación militar estadounidense.
La noche del 21 de febrero de 1934, el último de sus viajes a Managua, cuando Sandino
bajaba de la casa presidencial después de haber asistido a una cenas con el presidente
Sacasa, el automóvil en que viajaba fue detenido por una patrulla de la Guardia Nacional.
Sandino y sus acompañantes fueron conducidos al lugar de su ejecución, unos terrenos
baldíos en las afueras de la ciudad. Fueron colocados frente a una zanja excavada con
anterioridad y allí, a la luz de los focos de un camión, asesinados con fugo de metralla
y fusiles; sus cuerpos una vez despojados de sus ropas y objetos personales (relojes,
anillos) que se vendieron al día siguiente en Managua, fueron lanzados a la zanja. El
lugar de aquella tumba sería guardado en adelante en Nicaragua, como secreto de Estado.
Al día siguiente, tropas de la Guardia Nacional atacaron sorpresivamente los
campamentos de las cooperativas agrícolas que habían organizados los antiguos
combatientes de Sandino. Más de 300 campesinos fueron asesinados.
Dos meses más tarde, Anastasio Somoza García, el jefe de la Guardia Nacional y quien
luego fundaría una la tiranía dinástica que se mantuvo en el poder en Nicaragua por
casi 50 años, asumió la autoría del asesinato de Sandino afirmando que lo había
cometido "por el bien de Nicaragua".
La lucha del general Sandino pasó a ser parte del legado de rebeldía del pueblo
nicaragüense contra la dominación extranjera. Fue la clase política entreguista de la
época la que lo traicionó y mandó a asesinarlo; pero su gesta y su ejemplo perduran en
la historia de Nicaragua.
El 19 de Julio de 1979, una insurrección popular encabezada por guerrilleros
sandinistas derrocó la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, descendiente directo del
asesino de Sandino, al derrotar militarmente a la Guardia Nacional. Desde ese año, la
Guardia Nacional dejó de existir en Nicaragua. |